Publicado por acuaseo el 31/07/2018. Categoría: General
El interruptor de control de potencia, más conocido como ICP, es un dispositivo cuyo principal objetivo es limitar el suministro de potencia, cuando ésta excede a la contratada, para evitar que la instalación eléctrica sufra algún tipo de daño. Normalmente el limitador de potencia eléctrica actúa cuando hay más aparatos eléctricos conectados de lo permitido.
El limitador de potencia es obligatorio en la actualidad, pero no anteriormente, lo que hace que muchas casas antiguas no dispongan de un limitador de potencia ICP, corriendo el riesgo de enfrentarse a una sanción por no tenerlo implantado.
Normalmente el limitador de potencia ICP se encuentra en el cuadro de mando general, que será donde tendremos que acudir en el caso de que el limitador de potencia corte la corriente eléctrica, para reactivarla.
El ICP actúa cuando la potencia eléctrica de una instalación supera a la contratada. Cuando los limitadores de potencia saltan con mucha frecuencia, es muy probable que haya que aumentar la potencia contratada, ya que todo apunta a que es insuficiente. Podremos cambiar la potencia eléctrica contratada al menos, una vez al año.
En caso de que salte el ICP, para restablecer la corriente, tendrás que desconectar el último aparato que hayas conectado a la red eléctrica, ya que será el que habrá hecho saltar los plomos.
Una vez desconectado, prueba a subir de nuevo el interruptor del ICP y comprueba si se ha restablecido de nuevo el suministro eléctrico.
Es posible que ni siquiera te hayas dado cuenta de que tienes el ICP instalado en tu cuadro de mandos general, ya que si nunca has superado la potencia contratada, no debería actuar, por lo que no notarías ningún cambio en el suministro eléctrico.
Si por el contrario acostumbras a utilizar una corriente superior a la que tienes contratada, es muy probable que tengas que lidiar a diario con los limitadores de potencia eléctrica, ya que saltará la luz.
Y en cuanto a los ICP que cuentan con suministros denominados como “no interrumpibles” (hospitales, ayuntamientos, departamentos oficiales, etc.), aunque no se irá la luz en ningún momento, recibirán una orientación por parte de la compañía eléctrica, sobre su situación actual.